
El eczema podría ser la clave para el desarrollo de la alergia alimentaria en los niños y quizá también para su prevención, según revela un nuevo estudio británico.

Es la recomendación que se desprende de un estudio científico realizado en Suecia, que indica que la saliva de los padres puede contribuir a que los chicos no sufran de alergia.

La Comisión Europea encargó un estudio acerca de la relación entre las sustancias químicas usadas en los productos textiles y las reacciones alérgicas, con el fin de preparar nuevas propuestas legislativas.