Algunos pólenes provocan más alergia que otros

Detalle de un grano de polen de olivo

Un equipo de científicos europeos ha descubierto que hay pólenes y pólenes y que algunos provocan más reacciones alérgicas que otros.

Investigadores de trece países europeos, entre los que se encuentran los de la Universidad de Córdoba, estudiaron los tres principales desencadenantes de la alergia al polen en Europa: abedul, gramíneas y olivo.

La agresividad del polen

Cada persona puede presentar una reacción alérgica diferente ante un cierto tipo de polen, pero los científicos del Proyecto Hialine han demostrado que  la alergenicidad -es decir la capacidad de provocar reacciones alérgicas- del polen también es variable.

Porque dependiendo de la región y la época del año los pólenes producen diferentes compuestos proteicos y son ellos precisamente los últimos responsables de las reacciones alérgicas.

Hasta ahora solo contábamos con la información sobre las concentraciones o niveles de polen para saber hasta donde podían llegar las reacciones alérgicas, pero este método no mide la agresividad del polen.

Y resulta que el polen no siempre es igual porque dependiendo de su estado de maduración, no solo produce diferentes alérgenos, sino que el número de proteínas alergénicas que contiene varía.

Días intensos

Los investigadores trataron de establecer una relación entre los niveles de polen y la cantidad de alérgenos liberados. Para ello, se centraron en el alérgeno principal de cada una de las especies estudiadas: Bet v 1 para el abedul, Phl p 5 para las gramíneas y Ole e 1 para el olivo. Y descubrieron que hay una estrecha relación entre los niveles de polen y la cantidad de alérgenos liberados.

Sin embargo, en algunas ocasiones encontraron notables diferencias. Lo explica el director de la investigación, Jeroen Buters:

Los días intensos se liberaron hasta diez veces más alérgenos que en otras ocasiones.

Al comparar los datos de distintas estaciones de medición europeas, los investigadores encontraron grandes fluctuaciones en el polen de gramíneas. Así en Francia era mucho más agresivo que el encontrado en Portugal y contenía mucho más alérgenos.

Sin embargo, el polen de abedul solo mostraba pequeñas variaciones.

Pero el polen de olivo ofrecía grandes diferencias en zonas relativamente cercanas. Así el polen encontrado en una estación de medición contenía el cuádruple de alérgenos que el hallado a solo 400 kilómetros.

También el tiempo juega un papel importante, explica Buters:

En una estación de medición de Portugal, encontramos una alta concentración del alérgeno Ole e 1, a pesar de que no había casi polen en el aire de Portugal en ese momento. Pero hicimos algunos cálculos meteorológicos y llegamos a la conclusión de que el alérgeno había llegado desde España, donde los pólenes tienen un potencial alergénico mucho mayor.

Nuevos pronósticos

Tal como demuestra el estudio sería mucho más práctico conocer los niveles de alérgenos que los niveles de polen.

Los científicos creen que podrían ofrecernos estos pronósticos combinando los datos metereológicos, las mediciones de alérgenos y las previsiones de los niveles de polen, pero parece difícil que en la situación actual lo consigan, ya que para ello, al menos en España, deberían contar con más estaciones de medición, algo que parece muy difícil de conseguir mientras nuestros gobernantes solo piensen en recortes.

Fuente: Universidad Técnica de Munich. Foto: Carl Zeiss Microscopy/Creative Commons.