Hace cien años, el doctor Leonard Noon publicó en la revista médica The Lancet los resultados de un experimento que estaba realizando en el hospital londinense de St Mary’s con pacientes que sufrían de alergia al polen: les inyectaba polen de gramíneas en cantidades minúsculas que gradualmente iba aumentando.
Luego estudiaba si su sensibilidad había variado.


