La mujer, la madre y las hermanas de Tom Ogren sufren de alergia al polen y asma, por eso este hombre, que tiene un master en agricultura empezó hace 25 años a trabajar para conseguir jardínes que no provoquen alergia.
Por aquel entonces, enseñaba horticultura y un día pidió a sus alumnos que olieran flores y así comprobó que algunas provocaban estornudos y otras no.
Pero pronto abandonó este tipo de pruebas, al darse cuenta que jugaba con fuego, ya que resultaban demasiado peligrosas.
Comprendió entonces que podía crear jardínes que no provocaran alergia y para lograrlo, empezó a probar qué plantas podían desencadenar reacciones alérgicas en la piel.
