Prejuicios e incomprensión ante las alergias alimentarias

Nueces

Un nuevo estudio realizado en Inglaterra confirma que los padres de los niños con alergias alimentarias se enfrentan a la incomprensión y el escepticismo al tratar de proteger la vida de sus hijos.

La investigación realizada por un equipo de Universidad de Leicester, la London School of Economics y la Clínica de Alergia Infantil de los Hospitales de la Universidad de Leicester, demostró que la alergia a los frutos secos, que puede poner en peligro la vida de los niños, era generalmente percibida como un capricho frívolo y autoindulgente cuyo objetivo era llamar la atención.

Amenazas

Los niños que participaron en el estudio describieron como fueron intimidados por sus compañeros diciendo: ¡tengo nueces y te voy a tocar!

Para esta investigación, que se publicó en Chronic Illness, los investigadores preguntaron a 26 familias sobre las técnicas y estrategias que utilizan para hacer frente a diversas situaciones.

La profesora Mary Dixon-Woods del Departamento de Ciencias de la Salud de la Universidad de Leicester, explicó:

La alergia a los frutos secos fue una experiencia aterradora para la mayoría de las familias. Una madre describió cómo los ojos de su hijo se hincharon a tal punto que apenas podían verse sus pupilas.

Este niño, como muchos otros que participaron en el estudio, tuvo que ser llevado al hospital después de su primera reacción.

Los cumpleaños, una pesadilla

Los padres toman todas las precauciones para evitar los frutos secos en el entorno de sus hijos, pero a menudo se enfrentan a la incredulidad, el escepticismo e incluso la hostilidad al pedir la cooperación de otras personas.

Un padre describió a las invitaciones a cumpleaños como verdaderas pesadillas porque los padres de otros niños creían que la alergia de su hijo era solo un capricho y no se daban cuenta que era una amenaza para su vida.

Otros padres contaron que creían que algunas personas, incluyendo a algunos familiares y amigos, habían dado frutos secos a sus hijos para probar si verdaderamente eran alérgicos.

Ansiedad

Por eso, la alergia alimentaria de los niños era una fuente de ansiedad para las familias que se sentían socialmente aisladas y excluidas.

Las familias sienten que nunca podrán confiar en nadie, incluyendo a familiares y amigos, dijo Janet Willars, quien realizó las entrevistas.

Además de estos problemas, la familias se enfrentaban a los ocasionados por el etiquetado de los alimentos y la falta de información del personal de restaurantes y supermercados, por eso tendían a preparar todas las comidas, a no comer fuera y a rechazar invitaciones.

Uno de los investigadores, el doctor David Luyt recomendó mejorar la educación para incluir los peligros que las alergias alimentarias plantean y explicó que los niños alérgicos a los frutos secos y sus padres ven que la sociedad está dispuesta a adaptarse a vegetarianos y a otras personas con restricciones alimentarias, pero no a ellos.

Fuente: Universidad de Leicester.

2 comentarios de “Prejuicios e incomprensión ante las alergias alimentarias

  1. Menudo problemón, la verdad es que yo misma tampoco conocía el alcance de las alergias alimentarias, hasta que comenzaste a escribir este blog.

    Muchas gracias por hacerlo, seguro que a más de uno nos servirá.

    Lo comparto en Google+ ¿qué tal si en lugar de esas clases de educación para la ciudadanía dieran Primeros Auxilios o algo así en todos los colegios?

  2. No sólo pasa con los amiguetes del colegio, en casa también solemos sufrir estas cosas. Yo, como alérgica al melocotón, melón, plátano, piña, cerezas, fresas, manzana, pera, sandía y un largo etcétera, muchas veces me siento atacada porque me dicen que si son manías mías o que es porque realmente no quiero comer fruta. Me pasa con eso y con alimentos que mi cuerpo no tolera.
    Es duro recibir estas críticas y que no lo quieran comprender.
    Saludos,
    @Exreika

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