Algunos parásitos, como los gusanos intestinales, podrían ser la clave en la cura de la alergia y el asma.
Los parásitos intestinales, tales como el anquilostoma, han evolucionado durante millones de años junto con los humanos que los albergan.
En ese largo tiempo, estos parásitos han desarrollado maneras de sobrevivir en el intestino humano, rechazando la respuesta inmune contra ellos, para prolongar su supervivencia en el interior del huésped.
El gran músico alemán padeció muchos problemas de salud, desde la sordera hasta el
Muchos de los que padecemos asma lo sabemos por experiencia: los cambios de tiempo pueden provocar
Durante un ataque de asma, tendemos a hiperventilar, es decir, a respirar rápida y profundamente para luchar contra la falta de oxígeno.