Muchos de los que padecemos asma lo sabemos por experiencia: los cambios de tiempo pueden provocar ataques de asma. Ahora un estudio científico confirma la relación entre los cambios de temperatura y humedad y los ataques de asma.
Médicos del Hospital de Niños de Michigan, en la ciudad estadounidense de Detroit, analizaron las visitas a Emergencias de 25.000 niños asmáticos -en los años 2004 y 2005- y las vincularon con datos de temperatura, humedad, presión barométrica y alergenos en el aire.
Durante un ataque de asma, tendemos a hiperventilar, es decir, a respirar rápida y profundamente para luchar contra la falta de oxígeno.