Hay un dicho inglés que afirma que una manzana al día mantiene alejado al médico. Un estudio reciente parece darle la razón: los hijos de madres que comen manzanas durante el embarazo tienen menor riesgo de padecer asma.
Además, las madres que consumen pescado durante el embarazo podrían reducir el riesgo de que el niño desarrolle eccemas. El eccema es una afección alérgica que hace que la piel se seque y pique. Es más común en los bebés y los niños y a veces se le llama dermatitis atópica.