
La actriz acudió al hospital el lunes por lo que en un principio se creyó que era una infección pulmonar, pero resultó ser asma.

Cada vez hay más indicios de que el cambio climático traerá más alergias y asma. Ahora un estudio británico confirma este pronóstico.

Un concejal de la ciudad de Nueva York ha propuesto que todos los restaurantes y lugares de venta de comidas preparadas anuncien en carteles los ingredientes que emplean y podrían provocar alergia.