
Imagina que tu teléfono pudiera analizar lo que vas a comer e indicarte con la misma precisión que un laboratorio si contiene el alérgeno que puede poner en peligro tu vida. Eso es lo que acaba de conseguir un equipo de la Universidad de California.
Seguro que cuando invitas a un dulce navideño a un niño intentas que disfrute de un buen momento, pero antes de hacerlo piénsatelo dos veces, porque podrías poner en peligro su vida.
Porque cada vez más chicos sufren de alergias alimentarias y algunos de los ingredientes de los dulces -como los huevos, la leche o los frutos secos- se encuentran entre los causantes más comunes de estas alergias.

Millones de niños sufren de alergias alimentarias y sus juguetes comienzan a reflejar esta realidad.

Muchos alérgicos creemos que las causas de nuestros males están los muchísimos productos químicos que, sin saberlo, respiramos, tocamos, comemos, bebemos o absorbemos a través de nuestra piel y ahora otro estudio científico viene a darnos la razón, indicando que el enorme aumento de las alergias alimentarias podría deberse al diclorofenol, un producto usado en pesticidas pero también para clorar el agua potable.

En Alemania se están tomando muy en serio satisfacer las necesidades de los viajeros que tienen alergia, por eso ahora una nueva región se dispone a conseguir el certificado de calidad ECARF.