
Cada año, el número de personas que sufre de alergia en España se incrementa en un 2%. Ya somos alrededor de 12 millones y dentro de diez años podríamos ser más de 30 millones.

La rinitis alérgica no es una enfermedad grave pero afecta a nada menos que el 21% de la población española disminuyendo su calidad de vida y provocando enormes pérdidas laborales y un gran absentismo escolar, lo que se traduce en gigantescos costes económicos. Por eso, mejorar el diagnóstico y el tratamiento de la rinitis alérgica podría ahorrar más dinero que algunas de las medidas que está tomando el gobierno.

Un nuevo trabajo científico refuta la hipótesis de la higiene -que sostiene que el boom de las alergias se debe a que vivimos en un ambiente mucho más limpio que nuestros antepasados- argumentando que no es la limpieza lo que contribuye al aumento de las alergias, sino la pérdida de contacto con los los microbios amigos.

Nada menos que el 94% de la población de España respira aire contaminado, lo que provoca enfermedades, como la alergia y el asma, y 19.940 muertes prematuras al año.
Por eso, el Comité de Salud y Medio Ambiente de la Sociedad Respiratoria Europea reclama medidas urgentes para reducir las altas concentraciones de contaminantes atmosféricos peligrosos, porque tenemos derecho a un aire limpio, igual que al agua potable y a los alimentos seguros.