Beber mucho es malo para la salud, pero beber moderadamente podría ser beneficioso e incluso reduciría el riesgo de desarrollar asma, según una investigación que acaba de ser presentada en el Congreso Anual de la Sociedad Europea de Enfermedades Respiratorias.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que cada año mueren en el mundo más de dos millones de personas debido a la contaminación del aire. Esta organización explica que unas partículas muy pequeñas, conocidas como PM10, pueden penetrar en los pulmones, llegar al torrente sanguíneo y causar así enfermedades del corazón, cáncer de pulmón, asma e infecciones agudas de las vías respiratorias inferiores.
La Asociación de Afectados por Dimetilfumarato (Andafed) se ha dirigido al Parlamento Europeo para solicitarle la prohibición definitiva de esta sustancia empleada en lugar de Silica gel para combatir el moho y la humedad en zapatos, sofás y otros productos y que provoca graves reacciones alérgicas.
A sus 61 años y a pesar del asma y las picaduras de medusas, Diana Nyad sigue tratando de completar la travesía de 190 kilómetros a nado entre Cuba y la península de Florida, en los Estados Unidos.
Es una dermatitis que en la mayoría de los casos solo aparece en la mano y el brazo izquierdo y es tan rara que, hasta donde sabemos, solo se han descripto alrededor de diez casos y alguno de ellos tardó veinte años en diagnosticarse.
En la literatura científica la llaman dermatitis del tefillin, que es el nombre que recibe en hebreo la filacteria, dos pequeñas envolturas de cuero que contienen tiras de pergamino con ciertos pasajes de la Biblia y que los judíos, durante ciertos rezos, llevan atadas, una al brazo izquierdo, y otra a la frente.