
Hace tiempo que nos preocupa la ambrosía, una planta originaria de América que se está dispersando por el mundo provocando alergia allá donde llega. También los suizos están preocupados por los sufrimientos que la ambrosía provoca.

El aire de las ciudades europeas contiene cada vez más polen, lo que provoca problemas de salud como rinitis alérgica y asma, por lo que urge tomar medidas.

Parece un sueño que una persona con alergia alimentaria pueda saber exactamente qué puede comer con toda seguridad incluso antes de entrar en un restaurante, pero ya es una realidad. Al menos en una cadena de establecimientos de la ciudad de Denver en los Estados Unidos.