
Desde la época de los romanos los sulfitos se usan para conservar alimentos y bebidas. El problema es que pueden provocar alergia, especialmente entre quienes sufren de asma, y que puede ser complicado saber qué alimentos contienen estos aditivos.

Que la gente sepa que alguien tiene una alergia cuando no puede expresarse, puede ser la diferencia entre la vida y la muerte cuando se trata de alergias alimentarias, a medicamentos o al látex. Por eso, las pulseras informativas o de alerta salvan vidas.
El derecho a la vida y el derecho a la salud no admiten recortes.