
Todo se debe a una hormona sexual masculina, la testosterona, que hace que los hombres suelan ser más musculosos que las mujeres y tengan voces más profundas y más vello corporal. Pero hay otras diferencias importantes que no resultan tan evidentes: los hombres tienen menos posibilidades que las mujeres de padecer enfermedades inflamatorias y alergias.
Una sola enzima podría ser fundamental en los ataques de asma provocados por alergenos y esa enzima, llamada aldosa reductasa, puede reducirse de forma significativa con compuestos que ya han sido sometidos a ensayos clínicos para el tratamiento de complicaciones de la diabetes.
Un equipo de investigadores de la Fundación Jiménez Díaz ha identificado los tres alérgenos responsables de la alergia a la sandía. El mismo equipo ya había identificado otras causas de