Satisfacer las necesidades de las personas que sufren de intolerancias y alergias alimentarias se ha convertido en un enorme negocio en todo el mundo. Tanto que según un reciente estudio de mercado, en 2017 su volumen superará los 18.000 millones de euros.
Con los años el sector ha ido evolucionando y si hace un tiempo, solo algunas empresas especializadas ofrecían productos para personas con alergias e intolerancias, cada vez son más los productores generalistas que lo hacen.


